Los chicos se encontraban solos cuando se iniciaron las llamas
Los vecinos, primero; y luego, los bomberos y policías, lograron rescatar con vida a seis menores de edad, todos hermanos, al generarse durante las primeras horas de la mañana de ayer un incendio en una vivienda situada en barrio San Martín.
El siniestro se inició en uno de los dormitorios de la casa situada en Brandsen 645, donde reside Carlos Sánchez (34), y la densa humareda invadió otros ambientes, presuntamente a consecuencia de haber dejado una vela encendida sobre un mueble.
El hecho se produjo poco después de las 8.30 y la totalidad de los chicos (de 7 meses, 4, 5, 6, 12 y 14 años) se encontraban solos en el interior de la casa, toda vez que Sánchez estaba en su trabajo y la mujer había dejado circunstancialmente el lugar.
Vecinos del lugar posibilitaron la salida de los menores, tarea a la que se sumaron luego los bomberos, quienes lograron sofocar las llamas y abrieron puertas y ventanas para permitir la ventilación de la vivienda afectada.
Todos los niños fueron llevados en una ambulancia al Hospital Regional Pasteur para ser asistidos por los médicos, quienes diagnosticaron que ninguno de ellos vio afectado su estado de salud, a excepción del bebé, que fue mantenido en observación durante unas horas debido a la inhalación de humo.
El siniestro se inició en uno de los dormitorios de la casa situada en Brandsen 645, donde reside Carlos Sánchez (34), y la densa humareda invadió otros ambientes, presuntamente a consecuencia de haber dejado una vela encendida sobre un mueble.
El hecho se produjo poco después de las 8.30 y la totalidad de los chicos (de 7 meses, 4, 5, 6, 12 y 14 años) se encontraban solos en el interior de la casa, toda vez que Sánchez estaba en su trabajo y la mujer había dejado circunstancialmente el lugar.
Vecinos del lugar posibilitaron la salida de los menores, tarea a la que se sumaron luego los bomberos, quienes lograron sofocar las llamas y abrieron puertas y ventanas para permitir la ventilación de la vivienda afectada.
Todos los niños fueron llevados en una ambulancia al Hospital Regional Pasteur para ser asistidos por los médicos, quienes diagnosticaron que ninguno de ellos vio afectado su estado de salud, a excepción del bebé, que fue mantenido en observación durante unas horas debido a la inhalación de humo.