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Agrónomos insisten en «desarraigar la cultura de la poda» en los vecinos

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Agrónomos insisten en «desarraigar la cultura de la poda» en los vecinos
Ana Meehan, junto a Mariela Dura, del Colegio de Ingenieros Agrónomos, dictaron el curso para podadores

Hicieron foco en la necesidad de planificar los espacios verdes para evitar intervenir las plantas y al mismo tiempo unificar los criterios de las ordenanzas que regulan la actividad. “El árbol no es un bien propio, sino que pertenece a cada municipio”, recalcó una especialista

Ana Meehan, junto a Mariela Dura, del Colegio de Ingenieros Agrónomos, dictaron el curso para podadores

Parece ser una tendencia cuando, entrada la época de poda, los vecinos empiezan a intervenir los árboles. Algunos para embellecerlos y otros, simplemente porque creen que necesariamente tiene que podarse.

“De movida decimos que la poda no es necesaria. Después hay distintas situaciones donde hay que hacerlo”, aclaró la ingeniera agrónoma Ana Meehan, del Colegio de Ingenieros Agrónomos de Córdoba.

Junto a la coordinadora de la comisión de manejo de espacios verdes, Mariela Dura, capacitaron ayer a distintos podadores de la ciudad en la Medioteca, entre quienes se encontraban operarios que trabajan al servicio de EPEC, quienes realizan esta tarea cuando está en riesgo el tendido eléctrico.

Promovido desde el área de Ambiente del municipio, el curso otorgó licencias para que los profesionales puedan operar de una manera lo menos invasiva posible para las plantas.

Las integrantes del colegio profesional hicieron hincapié en que los municipios generen ordenanzas al respecto y pidieron por una “ley provincial a la que cada ciudad se pueda adecuar teniendo en cuenta las características de cada lugar”.

“Hay dos culturas en la gente, una es la de juntar las hojas en otoño y quemarlas, y la otra es la de podar. Hay que desarraigar esa cultura”, indicó la agrónoma Marcela Dura.

Por su parte, Meehan recordó que el arbolado urbano es un bien público, “y el árbol no es un bien propio, sino que pertenece al municipio”. Por tal motivo, existe una obligación de parte del frentista de consultar al Estado municipal antes de tomar la decisión de podar el árbol, independientemente de que la plantación corrió por su cuenta o no.

“Los municipios más avanzados tienen una secretaría o un área que se ocupa del arbolado urbano y los espacios verdes, pero otras no tienen nada, de hecho en los pueblos del interior es Ambiente el que se encarga”, indicó Meehan, como es el caso de Villa María.

 

¿Que dice la ordenanza municipal?

La ordenanza Nº 5.537 regula todo lo referido al arbolado público, declarándolo “Patrimonio Ecológico” y aclarando en su artículo 3º que “los árboles y arbustos existentes y a plantarse en veredas, paseos públicos y espacios verdes son propiedad de la Municipalidad de Villa María, sin importar quién los plantó en su oportunidad”.

Es sabido que cualquier vecino que tenga la inquietud de intervenir una planta que se ubique en su acera debe acercarse a la oficina 324 del municipio y llenar un formulario con sus necesidades, que luego será evaluado por el área de Ambiente para considerar si es necesaria o no la poda.

Actuar de otra forma, según el artículo 7º de la ordenanza, es motivo para sancionar al vecino de acuerdo a lo que establece el Código de Faltas municipal.

Son motivos de poda: decrepitud o muerte del ejemplar, riesgo de caída, cuando causen daños sobre viviendas, conexiones de agua, gas o desagües y no se pueda solucionar con un corte de raíz, entre otras causas. Siempre el análisis lo hace el área correspondiente.