
Valeria Grinberg es una de las tantas amantes de los perros que trabajan y luchan por un mundo mejor para ellos.
En ese sentido, suele visitar seguido el Centro de Adopción Municipal (CAM) y fotografía a los animales que allí esperan, algún día, tener sus dueños.
El CAM es un lugar donde sus “habitantes” necesitan ser visitados permanentemente para recibir el afecto soñado, esa caricia que les mejora el corazón.
Como Valeria y muchos más que asisten, bueno sería tomar la prolongación de la avenida Savio, pasando la Fábrica Militar, y seguir hasta la segunda tranquera, doblar a la derecha y buscar ese lugar mágico, donde estos animalitos dan la bienvenida, moviendo la colita.