
Cine – “El amor menos pensado”
Escribe: Víctor Hugo Alvez
DE NUESTRA REDACCION
Siempre es bienvenida una ópera prima para conocer la paleta de un nuevo director de cine. En este caso, Juan Vera nos demuestra una gran inteligencia con un manejo respetable y minucioso del arte de filmar, encarando una comedia romántica fina con mucha ironía y sutileza. Sus 136 minutos de duración nos hacen preguntarnos ¿tan larga, de cine intimista y que no aburra?, pero logra salir airoso, ya que sus diálogos, sus textos, las actuaciones, los silencios y la tranquilidad para ir contando distintas situaciones amenas y creativas lo hacen sustentable. Con un andamiaje de capítulos articulados en un todo, va cambiando el ritmo, el enfoque, utilizando los atributos de edición y añadiendo todos los artilugios de la comunicación posibles, como el Skype, cuando se termina lo interpersonal. Para resaltar partes de estos espacios, la cena con su padre, con un Norman Briski desopilante; las caminatas y los secretos con el amigo; las situaciones con sus distintas, nuevas parejas, y por supuesto los diálogos nutritivos entre Ricardo Darín y Mercedes Morán. La película se toma de un “nicho” que en la sociedad se está dando con frecuencia. La separación de mayores de 50, parejas de 25 a 30 años que deciden rehacer sus vidas luego de que sus hijos han crecido y lo hacen dentro del ámbito de clase media urbana, burguesa-intelectual. Tal vez una moralina ronda cuando el filme pone por partes iguales la cantidad de novios de los separados, pero no intenta aleccionar sobre la institución matrimonial, o cuál sería el ideal. Se centra en la humanidad de Marcos (Darín) y Ana (Morán), que tiene la singularidad de un final feliz, pero alrededor giran otras historias que actúan como comparación. Uno que tiene una amante joven y otro que tiene hijos con una joven. Vera nos sitúa en los distintos vínculos estableciendo credibilidad, sin tono monocorde, pero con parsimonia, con un texto de alto vuelo para reflexionar que todavía se puede convivir normalmente como la madre de Ana interpretada por Claudia Lapacó, junto a Chico Novarro, hasta que la muerte los separe.