
Durante la dinastía Ming, en el año 1368, aparecen en China los primeros lentes que fueron introducidos por los europeos.
En Japón, según el doctor Onishi, fue San Francisco Javier quien las introdujo.
La primera mención de la existencia de fabricantes de anteojos es en el año 1300 y se encuentra en la lista de oficios de Venecia.
Queda sin respuesta, por ahora, el origen de los anteojos y su inventor, pero debemos recordar que en los 40 kilómetros de estanterías de la Biblioteca del Vaticano hay aproximadamente 60 mil manuscritos sin examinar. Tal vez, algún día se encuentre allí la respuesta.
Mencionaremos que a fines del Siglo XVIII tiene lugar en Norteamérica la invención de los lentes bifocales. Este invento se le atribuye a Benjamín Franklin, por haber hablado de ellos en cartas fechadas en 1784. Pero, al parecer, existe una patente para lentes bifocales que se extendió en el año 1783 a nombre de Anderson Smith.
En 1906 Bentson y Emerson introducen los cristales bifocales de una sola pieza, conocidos con el nombre de Ultex, cuya adición se obtiene por diferencia de curvatura en la superficie bipotencial.
En 1927 fueron inventados los cristales panópticos formados por un segmento de vidrio de alto índice de refracción y poco poder dispersivo (barios crown), que es colocado en forma de cuña en un anillo de vidrio crown común.
Posteriormente, se crean los trifocales, empleando los mismos principios que para los bifocales, pero con dos obleas de vidrios de distinto índice de refracción.
En 1851, von Helmholtz inventa el oftalmoscopio. A principios de siglo, Gullstrand realiza importantes mediciones ópticas del ojo, señalando el mecanismo intracapsular de la acomodación, trabajos que fueron premiados con el Premio Nobel en 1911.
La salud visual en el mundo
La Organización Mundial de la Salud (OMS) y la Agencia Internacional para la Prevención de la Ceguera (IAPB), considerando a la visión como un derecho, lanzaron la campaña “Visión 2020, el derecho a ver”, con el propósito de erradicar en todo el mundo las causas de ceguera evitable para el año 2020.
Los fundamentos fueron que cientos de miles de personas, especialmente niños, padecen o corren el riesgo de padecer pérdidas de visión prevenibles en el 80% de los casos.
Los tratamientos preventivos son facilitar el acceso a los controles visuales, control de enfermedades (suplementos de vitamina A, inmunización contra el sarampión, etcétera) y corrección de los defectos refractivos, entre otros.
En la actualidad se trabaja mucho en materia de concientización para que la venta de anteojos sea exclusiva en las ópticas, por eso en algunos lugares rige la regulación de la óptica oftálmica, contactología, prótesis oculares, ortóptica y visión subnormal.